
¿Por qué abandonamos las antiguas lámparas de baño en favor de calentadores infrarrojos con clasificación IPX5?
Seamos honestos: la mayoría de los calentadores de baño son inútiles. Los enciendes, esperas diez minutos… y sigues sintiendo frío. Peor aún, suelen estropearse rápidamente, ya que el vapor y las salpicaduras penetran en su carcasa, dañando sus componentes electrónicos. Al final, te quedas con un aparato inservible y un suelo frío.
Por eso hemos optado por calentadores infrarrojos con clasificación IPX5. Es mucho más lógico.
Qué significa la clasificación IPX5
Si ves “IPX5” en la caja del producto, significa que puede resistir el impacto de agua desde cualquier dirección sin dañarse. En un baño lleno de vapor, eso es realmente útil.
Los calentadores tradicionales suelen tener aberturas que permiten que la humedad dañe los contactos eléctricos. Hemos resuelto este problema sellando la carcasa y utilizando juntas herméticas. De esta manera, el agua no puede entrar y la electricidad fluye sin problemas.
Calor que realmente se siente
Esta es la gran diferencia: los calentadores tradicionales intentan calentar el aire. Eso lleva mucho tiempo.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Emiten radiación que afecta directamente la piel y las paredes. Lo notarás en cuanto enciendas el aparato. Utilizamos emisores de ondas cortas, ya que permiten que el calor atraviese el aire húmedo sin ser bloqueado por él.
Algunos consejos importantes
No puedes simplemente conectar estos aparatos a cualquier toma de corriente. Necesitan una circuito dedicado y cables de adecuado grosor. Si usas cables inadecuados, habrá una caída de voltaje, y no podrás disfrutar de ese calor instantáneo que buscamos.
Otro consejo importante: la ubicación es clave. Debido a que el calor está muy concentrado, si lo colocas demasiado bajo, sentirás como si estuvieras demasiado cerca de una fogata. Si lo colocas demasiado alto, tus pies seguirán helados. Hay que encontrar el equilibrio perfecto para que la habitación esté a la temperatura adecuada.
También sabemos que los baños son difíciles para los equipos: el agua dura y la humedad constante pueden dañar el vidrio. Por eso utilizamos tubos de cuarzo recubiertos. No se agrietan ni se nublan, por lo que el calentador sigue produciendo la misma cantidad de calor, incluso después de miles de días de uso.