
Por qué el calentador de baño no explota
Si alguna vez has utilizado un calentador por infrarrojos en el baño, sabrás cómo es: hay mucho vapor y humedad, y probablemente estés salpicando agua por todas partes. Para una lámpara de calefacción, esto es un verdadero desastre. El filamento se calienta hasta volverse blanco caliente, y entonces… ¡pum! Una gota de agua fría llega al cristal. Normalmente, eso es suficiente para causar un desastre.
El factor “explosión”
Lo que ocurre con el cristal es que odia los cambios bruscos de temperatura. Cuando un tubo al rojo vivo es golpeado por una gota de agua fría, el cristal se contrae instantáneamente en ese pequeño punto. Si se trata de cuarzo estándar, esa tensión se acumula hasta que todo se rompe. El cristal no solo se agrieta, sino que también explota. Por eso usamos cuarzo a prueba de explosiones. Está tratado para resistir esos cambios bruscos de temperatura. En lugar de romperse y hacer que los fragmentos se esparzan por el suelo del baño, el cristal mantiene su forma. Así, obtienes un calor constante y uniforme, sin tener que preocuparte por si va a explotar.
Hacer que el calor llegue donde debe estar
El tubo de cuarzo tiene una tarea difícil: debe impedir que el filamento de tungsteno se queme (por oxidación), al mismo tiempo que permite que el calor por infrarrojos pase a través de él. Usamos sílice de alta pureza, porque no absorbe el calor. Queremos que el calor llegue directamente a tu piel, y no quedarse atrapado dentro del cristal. Un consejo rápido: revisa la carcasa de la lámpara. Si utilizas un tubo de alta potencia, pero la carcasa no permite la circulación de aire, ese calor no tendrá dónde ir. Con el tiempo, puede derretir o deformar la carcasa de plástico de la lámpara. Dale espacio para respirar.
Cómo reemplazarlos
Reemplazar estos componentes suele ser sencillo: basta con sustituirlos fácilmente. Hemos mantenido los conectores estándar para que no tengas que lidiar con complicaciones técnicas. Pero, antes de conectarla, verifica bien la voltaje. Si conectas un tubo de 220V en un circuito con voltaje más alto, escucharás un chisporroteo y el filamento se destruirá al instante. Y aquí va un consejo profesional:no toques el cristal con las manos desnudas. Los aceites de las huellas dactilares dejan marcas invisibles. Cuando la lámpara se calienta, esas marcas pueden crear puntos calientes que, con el tiempo, debiliten el cuarzo. Manténlo limpio para que dure más tiempo.