
Aprovechando las ventajas de los calentadores infrarrojos IP65 para espacios de comedor al aire libre
Los espacios de comedor al aire libre suelen quedar vacíos durante los meses de invierno. Vemos cómo los dueños de restaurantes pierden una gran cantidad de clientes, ya que estos no quieren sentarse en un espacio con corrientes de aire. La instalación de calentadores infrarrojos de alta potencia cambia esta situación. A diferencia de los sistemas de aire forzado, que calientan el aire, las lámparas infrarrojas calientan directamente los objetos y las personas. Esto permite mantener el espacio abierto, sin importar cuán fuerte sea el viento.
Especificaciones técnicas y requisitos IP65
Para entornos al aire libre, recomendamos utilizar calentadores con clasificación IP65. Esto significa que la carcasa es a prueba de polvo y está protegida contra chorros de agua provenientes de cualquier ángulo. En un restaurante, esto protege los cables internos y el elemento calefactor de la lluvia, la nieve y los productos químicos utilizados para la limpieza.
La mayoría de las unidades comerciales utilizan tubos infrarrojos de onda corta. Estos calientan el objetivo de inmediato; no es necesario esperar a que la bobina se caliente. Por lo general, utilizamos unidades de 1500W a 3000W, dependiendo de la altura del techo. Una mayor potencia permite cubrir un área más grande con calor, pero es importante asegurarse de que el panel eléctrico pueda soportar la carga eléctrica para evitar que se apaguen los interruptores durante los momentos de mayor demanda.
Impacto operativo en la rotación de mesas
El calor está directamente relacionado con el tiempo que las personas pasan en el lugar y con la ocupación de las mesas. Cuando el patio está caliente, se pueden llenar todas las mesas. No solo se añaden asientos, sino que también aumenta la frecuencia de ocupación de las mesas. Los clientes pueden quedarse a tomar postre o bebidas adicionales, ya que no tienen frío.
La instalación suele realizarse mediante reemplazo directo o montaje en el techo. Recomendamos colocar las unidades a intervalos de 2 a 3 metros entre sí, para evitar zonas frías. Tenga en cuenta que el calor de onda corta es intenso. Si las unidades se colocan demasiado bajas, se puede quemar la cabeza de los clientes, mientras que sus pies siguen teniendo frío. La calibración adecuada de la altura es la única forma de hacer que el sistema funcione correctamente.